Juegos, juguetes y cancioncillas

En Cimballa, como tantos pueblos de la zona, se han conservado juegos de raigambre y cancioncillas que acompañaban a dichos  juegos, algunas coplillas escuchadas a nuestros mayores e incluso algún acertijo o trabalenguas. Todo ello, enriquecía y formaba parte de nuestra cultura popular , bien tomados de otras localidades o aprendidos de algún maestro o maestra de la época, de alguien que llegaba al pueblo y sin querer contribuía a desarrollar esta faceta de entretenimiento. Nos conformamos con ofrecer una muestra de ellos, intentando que al menos quede constancia de la riqueza expresiva y lúdica de nuestro pueblo.

JUEGOS

Al comienzo de aquellos juegos en grupo, en los que debían de hacerse dos equipos, era imprescindible que se “echaran pies”, entre dos chavales para elegir a continuación de uno en uno, a los componentes de cada equipo: Por turno, se van acercando poniendo los pies uno delante del otro. Cuando están cerca si el pie monta y cabe (pisa al del contrario y cabe perpendicularmente en el hueco disponible), gana y tiene prioridad para empezar a elegir a los componentes de su equipo; en cambio, si solo cabe, se vuelve a empezar.

Para rifar:

Un gato se cayó a un pozo, las tripas le hicieron guá, arremoto tipi topo, arremoto tipitá.

Pito, pito, gorgorito, donde vas tú tan bonito, a la era de la escuela, salte afuera.

Ratón que te pilla el gato, ratón que te va a pillar, si no te pilla esta noche, te pillará al madrugar.

Un pajarillo fue a la fuente, bebe agua y vete.

Una, dole, tele, catole, quile, quilete, estaba la reina en su gabinete. Vino Gil, apagó el candil, candil, candilón guardia, justicia y ladrón.

Don Chinflú, como estás tan gordo, si lo estoy no es por lo que como, voy a mi casita, me tomo el café y mi criadita me lava los pies, pitón, pitera, tabique y afuera.

El marro: Aprovechando dos tocones de acacia, situados enfrente, se hacen dos equipos. El marro es el lugar seguro donde no pueden pillarte. Cuando sales y te cogen, la pagas en una esquina del frontón, si cogen a varios deben unirse en cadeneta para ser rescatados. Gana el equipo que pilla a todos los contrarios.

Civil y ladrón o el Encantado: Ambos nombres eran válidos para definir este juego. Se hacen dos equipos, uno el que pilla y el otro el que se esconde. Los jugadores corren a esconderse por el pueblo, mientras van buscándoles y al que es pillado se queda  esperando que alguno de su equipo acuda a rescatarle. Se gana cuando se pilla a todos los miembros del equipo contrario.

Esconderite (Escondite): Típico juego donde uno la paga y otros se esconden. Al descubrir a alguno hay que pillarlo y en ocasiones, se quedaba en el sitio y valía rescatarle. Todo dependía de las condiciones pactadas al comienzo del juego. Este juego y el anterior se solían comenzar al aterdecer ya que la oscuridad añadía un plus de misterio y se hacía más difícil encontrar los lugares que servían para cobijarse.

El lobo: Juego de pillar, el lobo la paga, los demás huyen, si coge a alguno el resto va a defenderle de sus garras.

El aro: Fabricados con los aros de los baldes de latón. Se jugaba a empujarlos con habilidad calle abajo, haciendo carreras con ellos y ayudándose por un alambre para dirigirlos.

Tirar el barrón: El jugador coge el barrón con la mano (barra de hierro con punta, de medio metro aproximadamente)  y lo lanza lo más fuerte posible para que caiga lejos y se clave en la tierra, no puntúa si no cae clavado.

Levanto la malla. “Levanto la pella o piedra  (aquí se decía: al alto la melia).  El juego comienza en un poyo y con una piedra en la mano(pella) que señala  punto de partida desde donde los niños salen a esconderse y donde tocarán la piedra para salvarse. El que la paga, se cuenta hasta cincuenta para salir a buscar a los demás. Las reglas son como al escondite, con la salvedad de que si alguno de los escondidos alcanza la piedra grita “levanto la piedra por todos mis compañeros, y por mí el primero”, momento en el que cesa la búsqueda y se reinicia el juego. Paga el primero que ha sido visto y nombrado el lugar donde se hallaba.

El pagatodas (La cadeneta). Un participante corre a por el resto del grupo, mientras el resto escapa y evita que le cojan. Cuando el perseguidor coge a alguien se unen de la mano y van a por otra persona. Así al coger a muchas personas se van uniendo de la mano, el juego acaba cuando están todos en la cadena. Si la cadena se rompe los miembros de la cadena no podrán pillar a nadie hasta que no se rehaga de nuevo.

El chocolate inglés (Escondite inglés)  Uno de los participantes ( el que la paga), se coloca en una pared de espaldas a los jugadores que se situarán en la línea de salida a cierta distancia. La persona que está de espaldas dice: “Una, dos y tres, chocolate inglés, sin mover las manos ni los pies”. Las demás aprovechan para acercarse lo más posible a la pared, parándose en el momento en que termina su retahíla y gira la cabeza. Si al girarse ve a alguno en movimiento le manda de nuevo a la línea de salida. La primera persona que llega a la pared será  la ganadora.

El rolde con cartetones o con chapas: Se dibuja un círculo en la tierra con un diámetro aproximado de metro y medio. Dentro de él se tirarán los cartetones (un número por cada jugador determinado con anterioridad) y ayudados por una perra gorda, intentar sacar el máximo número de cartetones fuera del círculo por turnos.a-perra Los cartetones se fabricaban con naipes cortados en tiras y encajados formando un cuadrado. Si era rolde de chapas éstas se fabricaban con tapones de botellas de cerveza o refresco convenientemente aplanados con piedras. Si solo se jugaba con perras negras,  se echaban al círculo cada cual las suyas y con otra se atinaba a sacarlas fuera.

churro

Las chicas también hacían un juego similar pero con cartetones más pequeños denominados cartetillas.

El burro (Churro, mediamanga, mangotero): Juego realizado con dos equipos en el cual uno de ellos la paga, se agachan formando una cadena para que los contrarios se suban encima de ellos. Una vez subidos y sin tocar con los pies en el suelo, comienzan su retahíla: Churro, mediamanga y mangotero, adivina lo primero (se toca una parte del brazo), que debe adivinar el primero de la fila de los que la pagan. Si los de arriba caen al suelo antes de adivinar pierden, si los de abajo deshacen la cadeneta debido al peso o por cansancio, repiten turno abajo. Si adivinan lo señalado, cambian las tornas.

Había otra manera de jugar al burro que se hacía por parejas y consistía en alternar hacer de burro (agachado) y el otro jugador le saltaba, recorriendo de esta manera toda la plaza hasta cansarse y siguiendo la cantinela:

A la una anda la mula           
a las dos la mula y la coz (patada en el culo)
A las tres, el brinco de San Andrés ,
a las cuatro vara y media al  revés (el burro está en pie con la cabeza  hacia abajo),
a las cinco la cruz y el brinco (al caer del salto se queda con los brazos en cruz).
A las seis pasó por mi puerta el rey (al saltar se adopta una postura reverente).
A las siete salto y pongo mi casquete (se deja una prenda encima del burro).
A las ocho vino el carnero mocho y se llevó su bizcocho (se recoge lo dejado anteriormente).
A las nueve parir quiere (salto y patada).
A las diez parió a Ezequiel.
A las once llama al conde.
A las doce responde.
A las trece amanece.

Otra variante se llamaba la dola, una dola, catola, kile, kilete… se iba recitando al mismo tiempo que se saltaba.

La peonza: También llamada refineta y perindola. Juego de habilidad en donde se enrollaba la cuerda con destreza y se lanzaba al suelo para ver quién conseguía que la peonza estuviese más tiempo bailando.

mt5ms2Los pitones o las chivas: Primero fueron de arcilla, después de cristal decoradas. Se hacía un agujero (guá) en la tierra, en donde los jugadores intentaban meter la chiva, el primero que lo conseguía era el que comenzaba a intentar golpear con ella las de los compañeros, el primer golpe era “chiva”, el segundo “pie” (se medía la distancia entre una y otra), seguido de “tute”, “retute” y “guá”, siempre contra el mismo rival, continuando después a por las chivas de los demás, si se falla, pasa el turno al siguiente. Requisito imprescindible es lanzar el pitón con los dedos en puño y usando el pulgar para impulsarlo.

El aro: Juego en el que cada cual aprovechaba un aro de hojalata de algún tonel roto o sobrante y ayudado por un palito de metal con forma iban dirigiéndolo calle abajo y haciendo carreras con ellos.

La estornija: Escondían algún pequeño objeto en la tierra y luego con palos golpeaban para encontrarlo y echaban a correr.

Con un palo de unos 60 cm. le pegaban a una piedra o similar o palo más pequeño y con dos puntas (la estornija),  golpeándolo con fuerza, sería como un símil de jugar a béisbol. Normalmente se desarrollaba por equipos que establecían sus normas en cuanto a golpeos, lanzamientos, límites de campo, etc.

Buscaban trozos de cascos de botijos, orzas o terrizas y los tiraban a una pared y si sacaban cara ganaban.

Seveluz : Al fondo de la plaza, en el Huevecillo modelaban con arcilla como pequeños platos, si se transparentaban ganaban, si se hacía un agujero perdían y debían de seguir modelando.

Pagatodas (Jarabá) Modalidad de pillar a los jugadores, uniéndose de las manos hasta llegar a hacer una cadeneta larga, atrapando sucesivamente a todos. En el Pagatodas, se respetaban los poyos y los jugadores se protegían allí, saltando el trozo de tierra que separaba la plaza del poyo y corriendo para no ser atrapados. Cuando la cadeneta era muy larga se hacía imposible esquivarla.

Las figuritas: Se trataba de un juego en el cual un comprador acudía a una tienda donde se vendían figuritas. Éstas exhibían sus habilidades delante del comprador: unas bailaban, otras imitaban, otras saltaban o representaban, eran como mimos que gesticulaban pero no hablaban. Cuando eran elegidas las figuritas se marchaban con el cliente a su casa, una vez allí, las ponía en marcha pero se estropeaban siempre y acababan regresando a la tienda a cambiarlas por otras.

El pañuelo: Juego tradicional en muchos lugares. Dos equipos, una persona en medio sujetando un pañuelo, cada miembro de ambos equipos se numeran, la madre (sujeta el pañuelo), dice un número y salen de cada equipo a coger el pañuelo, uno de los dos consigue llevárselo a su meta, mientras el contrario le persigue, si lo coge será eliminado, si no lo coge a tiempo el eliminado será el perseguidor.

be1dc-juegodechapas2Las chapas: Cada jugador dispone de una chapa, se hace con clarión o tiza un camino largo y sinuoso, semeja una culebra formado por dos líneas paralelas. Sera el escenario donde por turno, cada contrincante lleva su chapa con golpecitos dados con el dedo pulgar y corazón al tiempo, hasta la meta.

Al anillo: Sentados haciendo un círculo y juntando las manos, mientras tanto la persona que lleva el anillo entre sus manos va pasando por todos los jugadores metiendo sus manos cerradas en las de los demás, hasta completar la vuelta al círculo. Una vez terminado preguntará al que “la paga” quién lo tiene, si lo acierta ocupa su lugar, de no ser así se repite la operación.

JUEGOS CON MADRE

Los colores: La madre está sentada y dice un color, ella se encarga de que el que  la paga que está agachado, no pueda ver quién de los jugadores al pronunciar su color sale a darle un cachete, si acierta de quién se trata, ocupará su lugar, de lo contrario, se repite la acción.

Que vayáis, que vayáis (A los frailes del convento): Como en el juego anterior hay uno que paga, está agachado y la madre que es la que dispone le tapa los ojos y canta: “A los frailes del convento, que vayan y vengan, que no se detengan, que vayan a parar a la puerta san Millán. Que vayáis, que vayáis…. a coger una hoja de  acacia, a preguntar la hora a…, a rezar tres avemarías a la puerta de la iglesia, a preguntar a … si ha comido, a subir a un árbol de la huerta, a coger una piedra del río, a beber tres tragos de agua a la fuente… etc., cualquier tarea no muy difícil se podía pedir. Los jugadores acuden a cumplir con la orden en bandada, causando alboroto y riendo según las ocurrencias de la madre. Minutos después , se envía al pillador a atrapar a alguno de ellos que será el que la pague, a veces el elegido será el que no haya cumplido o no quiera cumplir la misión con éxito.

El zurriagazo: Se hace una fila, el situado el primero coge un extremo del cinturón que sujeta la madre, que entona su cancioncilla: “Adivina, adivinanza, cual es el animal que pica la granza”. A continuación propone un acertijo en el que prueba su habilidad para dar algunas pistas sobre un animal concreto, que cada jugador tratará de adivinar, de uno en uno dan la respuesta, si no es correcta pasa al siguiente, si es correcta, da el cinturón al que ha acertado y éste corre a perseguir a los demás de un lado a otro de la plaza, regresando a la madre.

Los alfileres: Juego sencillo en el que se hace una raya y se echan alfileres desde arriba (dos palmos altura), la raya marca tu sitio o el del contrario, con la uña, se intenta coger el máximo de alfileres posible, uno a uno, y pasarlos a tu lado. Una variante era jugar cada una con un alfiler y tratar con él de ponerle encima el suyo.

geEl cordel: Con una cuerda de algodón fina y atada por sus extremos se desarrolla un sencillo juego de manos que consiste en hacer figuras y que el otro rival coja con sus dedos y sin deshacerlas forme otra figura, así hasta que ya no se pueda hacer ninguna más. Las figuras realizadas tienen sus nombres: sierra, cuna del niño Jesús, espejo, velas y pata de gallo.

47451201Las tabas: Consiste en utilizar  huesos de la pata del cordero (astrágalos), los cuales tienen cuatro caras: hoyos, tripas, verdugos y reyes. Solía ser un juego femenino, donde cada una pintaba las tabas de colores y ellas mismas servían de premio para las ganadoras. Se jugaba lanzando un pitón al aire y antes de cogerlo se manipulaban las tabas, volviéndolas con la mano. Las tabas eran objetos valiosos que las niñas cambiaban por nueces, cerezas, etc. en épocas anteriores de escasez.

Tres en raya: Dibujando un cuadrado con radios, dos jugadores intercalan bolitas o piedras (tres cada uno), ganará el que las consigue poner en raya. Se empieza poniendo en el centro. El final lo marca la cancioncilla: “Las tres en raya que no se me vayan”.

Médico cojo: Juego que consiste en ir por detrás de un grupo de jugadores que están sentados, apoyando las manos en el suelo y pisarles las manos y despúes subirse encima de alguno.

Saltar: Marcando una raya, el jugador se sitúa en ella con un guijarro grande en cada mano (debían de servir para darse más impulso), una vez preparado salta lo más alejado posible y sin que se caigan las piedras.

Juego de tacos: Utilizando un taco de goma (el tacón de un zapato o bota o media suela), cada jugador lo lanza hacia el frontón con el objetivo de que quede lo más cerca posible de él y se apunta un tanto, así sucesivamente.

Juego del tango: Se ponían en pie cilindros de madera o cartuchos de escopeta y desde una distancia, se lanzaban monedas para derribarlos.

Juego del Chilindrón. No hay muchos datos sobre él, se cantaba alguna cancioncilla y se saltaba al mismo tiempo a la pata coja.

El sombrerillo: Juego típico de los pastores del pueblo el día de su patrona (Santa Quiteria). Consistía en poner en línea las gorras o boinas de cada uno y desde cierta distancia, marcada por una línea, lanzar el garrote para dejarlo lo más cerca posible de su respectiva.

Consiste en agacharse inclinando la espalda y escondiendo la cabeza para que el que viene lo salte y a continuación se coloque en la misma posición y sea saltado, así sucesivamente dando vueltas por la plaza o calle.

JUEGOS CON PELOTA

Tener una pelota significaba poder realizar multitud de juegos que iban desde dar patadas contra el frontón, jugar a fútbol, lanzarla por los aires, pasarla de mano en mano y muchas otras modalidades.

La pelota a mano también se practicaba a menudo, aunque las pelotas utilizadas solían ser más blandas y muchas de ellas caseras.

Con pelota y pared: Entonando una cancioncilla y al tiempo tratando de coger la pelota, gesticulando según se sigue:  “Normal, sin mover, sin oír, sin hablar, con un pie, con el otro, de puntitas, de tacones, a los bombones, a los refugios, a los túneles, a la media vuelta, a la vuelta entera, dejando caer un bote, al chichiri bote”, a la media cruz, a la cruz entera…”.

“Una mañanita, muy tempranito, me levanté, me vestí, me lavé, me peiné, bajé al jardín, cogí una flor, la deshojé y me la eché al mandil”.

El sobre: Con una pelota pequeña, el que la paga la lanza al aire, mientras la recoge, los demás corren todo lo que pueden puesto que al recogerla han de parar y quedarse quietos. Entonces, el que lleva la pelota dando tres pasos grandes, intenta lanzar la pelota para tocar con ella al jugador que ha encontrado más cerca o más fácil de atinar. Si lo consigue será el que la pague, si  no lo hace volverá a lanzar al aire de nuevo.

La churra: Este juego también necesita de una pelota, algo más pequeña, que se lanza al aire, la coge quien la paga, mientras el resto huye y queda quieto a continuación. El tirador da tres saltos y realizará su acción lo más fuerte posible para atinar a alguno. Parece ser que años antes, este juego se llamaba el trastazo.

descargaEl calderón: Se pinta un calderón en el suelo, normalmente de ocho casillas numeradas, dos de ellas dobles. Cada jugadora por turno y provista de una pota (lasca de piedra, trozo de ladrillo), va pasando a la pata coja por las diferentes casillas sin pisar la raya ni perder el equilibrio, a la vuelta se recoge la pota y se vuelve a arrojar a la siguiente casilla, perderá si comete una falta y el turno pasa a la siguiente.

SchoolGirlsJumpingRopeLA COMBA

Blincar a la soga :  Con una cuerda y ganas de saltar, bien individual o bien en equipos, se desarrollaban varios juegos con un elemento común: las canciones que se recitaban mientras se saltaba.

La hija del rey, la buena moza, la malcriada y la más hermosa
La una y las dos, la vida del apóstol, estando juntos en el confesor,
el confesor le dijo, que no quiere a nadie, que quiere a Dios y a nuestro Señor.
La una, las dos y las tres, con pluma, tintero y papel,
para escribir una carta, a mi querido Miguel,
en cuya carta decía, recuerdos para mi tía,
que está malita en la cama.
La una, las dos, las tres y las cuatro,
se venden cerillas en el estanco, y papel para fumar,
y por eso le llamamos el estanco nacional.
La una, las dos, las tres, las cuatro y las cinco,
bailan los moros en el circo.

Al pasar la barca, me dijo el barquero,
las niñas bonitas, no pagan dinero,
yo no soy bonita, ni lo quiero ser,
arriba la barca de san Rafael.

Soy la reina de los mares, si ustedes lo quieren ver,
tiro mi pañuelo al suelo y lo vuelvo a recoger.
Pañuelito, pañuelito, quien te pudiera tener,
pegadito en el bolsillo, como un pliegue de papel.

Te convido, a qué, a café, a qué hora, a las tres.
Una, dos y tres. (salta una, entra la otra, saltan al mismo tiempo).

2013-05-03_1508
CORROS

Al corro de la patata, comeremos ensalada,
lo que comen los señores,
patatitas y limones,
alupé, alupé, sentadita me quedé.

El patio de mi casa es particular,
cuando llueve se moja como los demás.
Agáchate, y vuélvete a agachar,
que los agachaditos no saben contar.
Chocolate, molinillo, corre, corre, que te pillo.
Alupé, alupé, sentadita me quedé.

Esta niña que hay en medio, se le ha caído el volante,
y no lo quiere coger, porque está el novio delante.
Ay chungala galaga chungala, ay chungala del polisón,
al chungala las señoritas, que se asoman al balcón.
Las señoritas de ahora, dicen que no beben vino
y debajo del polisón, llevan la jarra escondida.
Ay chungala, galalagachungala…

Adelancha y una lancha y una jardinera vi,
que regando sus lindas flores, al momento la seguí,
jardinera tú que entraste en el jardín del amor,
de las flores que regaste, dime cual es la mejor:
la mejor es una rosa que se viste de color,
del color que se le antoja y verde tiene la hoja.

Tres hojitas tiene verdes y las demás encarnadas,
a ti te escojo niñita, por ser la más resalada.
Gracias, gracias jardinera, por el gusto que has tenido,
tantas flores en el huerto y a mí sola has escogido (bis).

Al corro chirimbolo, que bonito es,
con un pie! (mueves pie derecho)
con el otro (mueves pie izquierdo)
¡una mano! (mueves mano derecha)
¡otra mano! (mueves mano izquierda)
¡un codo! (mueves el codo derecho y señalas con el dedo)
¡otro codo! (mueves el codo izquierdo y  señalas con el dedo)
¡la nariz! (la señalas con el dedo)
¡Vuelta! (todos se dan la vuelta y cambian el sentido al corro y vuelta a empezar).

JUEGOS EN EL FRONTÓN

Un dos tres, chocolate inglés:  Uno de los jugadores la paga, se sitúa de espaldas de los demás, y de cara al frontón, para dar tiempo a los demás, que están al final de la plaza a avanzar, si ve cómo al volverse alguno se mueve, se le obliga a retroceder. Ganará el que termine tocando la pared del frontón.

Un castillo: Este juego se desarrollaba en la plaza del pueblo. La protagonista era la que situaba en el frontón, bajaba bailando hasta donde se encontraba el resto y cantando una cancioncilla que respondían una a una, las demás:

Yo tengo un castillo, matarile, rile, rile, yo tengo un castillo matarile, rile, rilerón, chispón.
Dónde están las llaves, matarile, rile, rile, dónde están las llaves, matarile, rilerón, chispón.
En el fondo del mar, matarile, rile, rile, en el fondo del mar, matarile, rilerón, chispón.
Quién irá a por ellas, matarile, rile, rile, quién irá a por ellas, matarile, rilerón, chispón.
En (nombre) puse el diez, matarile, rile, rile, en … puse el diez, matarile, rilerón, chispón.
Qué regalo le vamos a poner, matarile, rile, rile, qué regalo le vamos a poner, matarile, rilerón, chispón.
Un anillo de oro (otra joya cualquiera o criba de ratones, si no nos gustaba la persona), matarile…
Y qué oficio le vamos a poner,matarile, rile, rile, que oficio le vamos a poner, matarile, rilerón chispón.
Será (bueno o malo), matarile….

CANCIONES

Que llueva, que llueva,
la Virgen de la cueva,
los pajarillos cantan,
las nubes se levantan,
que si, que no,
que caiga un chaparrón,
que rompa tus ventanas
y las mías no.

Pasi-Misí, pasi misá,   (Consiste en un trenecito de personas que entran en el túnel, formado por otras dos).
por la puerta de Alcalá,
la de alante corre mucho,
la de atrás se quedará.
(Se para el desfile y se atrapa a una niña
dentro, se le da a elegir entre dos opciones,
si acierta se salva, si no la acierta “la paga”).

A tapar las calles,

(Se hace una cadena unida por las manos, con el objeto de no dejar pasar).
que no pase nadie,
solo mis abuelos,
comiendo buñuelos
y tortillas amarillas,
que se pongan de rodillas.

Muchos de estos juegos de canciones populares y musiquillas de corros, eran interpretadas y jugadas mayoritariamente por niñas, por eso, la letra es en femenino, algunas veces se sumaban los niños, aunque no era lo más frecuente.

De la misma manera que los juegos con pelota o balón eran más de chicos, aún cuando incluyeran en ocasiones a las chicas en ellos.

Canciones cantadas en los intermedios del baile:   (El protagonista avanza bailando entre dos filas, al acabar la cancioncilla saca a otra persona a bailar).

La señorita …. ha entrado en el baile,que lo baile,
que lo baile, que lo baile,
y si no lo baila, media cuartilla vale,
que lo pague , que lo pague, que lo pague,
que salga usted, que la quiero ver bailar,
saltar y brincar, dar vueltas al aire,
con lo bien que lo baila la moza,
déjala sola, solita, sola, sola bailando. (Se vuelve a cantar)

Una pulga y un ratón y un escarabajo blanco tachín   (Se forman dos filas y una persona yendo y viniendo entre ellas, brincando)
tarara tachín, tarara tachín.         (se para y con los dedos índices alternos señala su frente, mientras con los pies se hace una tijera)
Se pusieron a bailar en la puerta de un estanco,  tachín…
y los hombres como son, se creían que era tabaco, tachín …
Una niña guapa y morena, lleva las trenzas para bailar,
necesita ser princesa y el marido general.
Ni tú, ni tú, ni yo, ni el gato periquito,      (se para y toca su frente con los dedos, el otro/a le imita)
ni tú, ni tú, ni yo, ni el gato pericón.

MELODÍAS:

Tengo una muñeca, vestida de azul, con su camisita y su canesú.
La saqué a paseo, se me constipó, la tengo en la cama con mucho dolor.
Dos y dos son cuatro y cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciséis
y ocho veinticuatro y ocho treinta y dos, ánimas benditas me arrodillo yo.

La chata sanduguera, cui, cui, cui,
Como es tan fina, trico trico tran,
Como es tan fina, lairó, lairó, lairó ,lairo, lairo, lairo.
Se pintan los colores, cui, cui, cui,
Con vaselina, trico trico tran,
Con vaselina, lairó……
Tu madre te dice, cui, cui, cui
Quítate eso, trico…
Quítate eso, lairó, lairó…..
Que va a venir tu novio, din don dan
A darte un beso, a darte un beso, lairó…
Mi novio ya ha venido, din don dan
Y me lo ha dado, trico, trico, tran
Y me lo ha dado, lairó…

Doña Conchiviri, viri, se cortó un devoro, voro,
con la cuchiviri, viri, del carnicevoro, voro….
con la cuchiviri, viri, del carnicevoro, voro,
doña Conchiviri, viri, se cortó un devoro, voro.

 Si un mini hombre te habla de amores,
dile al momento, dile que si, que si, que si,
que un mini hombre puede llegar con vitaminas a ser papá.
Si un arquitecto te habla de amores, dile al momento,
dile que no, que no, que no, que un arquitecto no puede ser
con tantos planos tener mujer.
Si un estudiante te habla de amores
dile al momento, dile que no, que no, que no,
que un estudiante no puede ser,
con tantos libros tener mujer.
Si un militar te habla de amores,
dile al momento dile que si, que si, que si,
que un militar puede llegar, a los galones de general.
Mas no te fíes de esos galones
son ilusiones que hablan de amor, de amor, de amor,
pero algún día te harán llorar esos galones de general.

Una tarde de Triana,
de gitana me vestí, y me fui a la sala de baile, por ver a mi novio allí,
él me dijo vida mía, dime con salero tú, dime con salero niña, la gracia que tengo yo.
Tú eres un chico muy majo y de muy buen corazón, pero tienes un defecto, eres un camelador.
¿Yo?  Tú camelas a las chicas y sobre todo a dos, una morena con gracia y a una rubia como el sol.
No te cases con la rubia, que serás un desgraciaciao, cásate con la morena que serás afortunao.
Yo me caso con la rubia aunque sea un desgraciao y detesto a la morena, aunque sea afortunao.
Adiós Pepe que me marcho, otro mozo ya me espera y si quieres saber quién soy,
soy tu novia la morena, soy tu novia la morena, la que siempre te ha querido
y ahora que ya no me quieres, ella ya te echó al olvido. Adiós.

Tres alpinos
Eran tres alpinos, que venían de la guerra (bis),
ría, ría cataplán, que venían de la guerra.
El más pequeño llevaba un ramo de flores(bis),
ría ría cataplán, llevaba un ramo de flores.
Y la princesa que estaba en la ventana(bis),
ría, ría, cataplán, que estaba en la ventana.
A media tarde divisaron un castillo(bis),
ría, ría, cataplán, divisaron un castillo.
En el castillo había una ventana(bis),
ría, ría, cataplán, había una ventana.
En la ventana había una princesa(bis)
ría, ría,cataplán, había una princesa.
¡Oh buen alpino¡ regálame esas flores(bis)
ría, ría, cataplán, regálame esas flores.
Te las regalo si te casas conmigo(bis)
ría, ría, cataplán, si te casas conmigo.
Antes de hacerlo se lo diré a mi padre(bis)
ría, ría, cataplán, se lo diré a mi padre.
¡Oh señor rey! yo me caso con su hija (bis),
ría, ría, cataplán, yo me caso con su hija.
¡Vete de aquí o te mando fusilar (bis),
ría, ría, cataplán, o te mando a fusilar.
Al otro día ya estaba fusilado(bis),
ría, ría, cataplán, estaba fusilado.
Y la princesa se murió de pena(bis),
ría, ría, cataplán, se murió de pena.
Y los alpinos murieron en la guerra(bis),
ría, ría, cataplán,, murieron en la guerra.
Y el señor rey a China fue a morir(bis),
ría, ría, cataplán, a China fue a morir.

Y así termina la historia del alpino(bis),
ría, ría, cataplán, la historia del alpino.

Las monjitas de Santander      (Se recitaba mientras subían y bajaban un pequeño bordillo, alternando los pies).
suben y bajan por la pared,
la pared estaba rota,
se cayeron de cocota,
no se hicieron mal
porque había un orinal,
no se hicieron sangre
porque había un elefante,
no se hicieron pus
porque había un autobús.

Quisiera ser tan alta como la luna     (Cancioncilla entonada por niñas cogidas del brazo).
¡Ay, ay!
como la luna, como la luna.
para ver los soldados de Cataluña.
¡Ay, ay!
de Cataluña, de Cataluña.
De Cataluña vengo de servir al rey
¡Ay, ay!
de servir al rey, de servir al rey
y traigo la licencia de mi coronel.
¡Ay, ay!
de mi coronel, de mi coronel.
Al pasar por el puente de santa Clara
¡Ay, ay!
de santa Clara, de santa Clara
se me cayó el anillo dentro del agua.
¡Ay, ay!
dentro del agua, dentro del agua.
Por sacar el anillo saqué un tesoro,
¡Ay, ay!
una Virgen del Carmen y un San Antonio,
una Virgen de plata y un Cristo de oro.

 (La gallinita tiene los ojos vendados, se le dan tres vueltas y tiene que coger a algún jugador e identificarle).
Gallinita ciega,
¿Qué se te ha perdido?
Una aguja y un dedal.
Date la vuelta y lo encontrarás.
Una, dos y tres y la del revés.


Ahora que vamos despacio
ahora que vamos despacio,
vamos a contar mentiras, tralará (bis)
vamos a contar mentiras:
por el mar corren las liebres,
por el mar corren las liebres,
por el monte las sardinas, tralará (bis)
por el monte las sardinas.

Antón, Antón pirulero        (Mientras se canta se imita una profesión y el que la ejerce, ha de responder, si no lo hace, paga prenda).
cada cual, cada cual,
que atienda su juego
y el que no y el que no lo atienda
pagará, pagará una prenda…

                            Maisefoyuti                  
tu eres ancla, tu eres yuti,
maisefoyu, ayu, ayu,
La sinagoga, domenica la chacha
pagomayuti, maisefoyou, ayu, ayu
Dispense, salala lalala, salala, lalala
uno, dos, tres, uno, dos y tres.     (Juego de habilidad con las manos entre dos personas).

Teresa la marquesa, tipiti, tipitesa,
tenía una corona, tipití, tipitona,
con cuatro monaguillos, tipiti, tipitillos,
el cura y el sacristán, tipití, tipitán.   (Se cantaba mientras las niñas por parejas, entrelazando las manos, saltaban y daban tres pasos adelante y uno hacia atrás).

La pelona Pelona sin pelo,
cuatro pelos que quedaban los vendiste de estraperlo.
Pelona sin pelo…
Si no tienes pelo, vete al tocador
que allí está mi abuelo
que es esquilador.

PARA CHIQUITINES

Para que los niños dejen de llorar:

A la buena ventura Dios te la da
si te pica la mosca, ráscatela. (con la mano de canto, haces como si cortaras una raya en la suya y luego rascas con suavidad)

Curita sana, culito de rana,
si no sanas hoy, sanarás mañana”

Mira un pajarito sin cola.    (señalando con el dedo arriba)
Mamola, mamola, mamola   (haciéndole cosquillas con la mano en su cuello).

Tita pon un coco que mañana pondrás otro, tita pon, tita pon.  (Con el dedo índice se pica en la palma de la otra mano)

Cinco lobitos tiene la loba, blancos y negros detrás de la cola.  (Las palmas de las manos extendidas se agitan despacio)

Este fue a por leña, este la cargó, este trajo un huevo, este lo coció y el más chiquitín, se lo comió, se lo comió. (Señalar cada dedo)

Cuando vayas a la carnicería, le dices al señor carnicero   (Cogiéndole el brazo al niño y marcando varios cortes cada vez más arriba),
que no te corte por aquí, ni por aquí, ni por aquí, ni tampoco por aquí,
que te corte por aquí….       (Al llegar al hombro, bajar a la axila y hacer cosquillas).

¿Quieres que te cuente un cuento?
Sí.
Que no se dice que sí,
que se dice que no.
Que mi abuela tiene un gato
con las orejas de trapo
y el culo del revés (de papel)
¿Quieres que te lo cuente otra vez?
No.
Que no se dice que no,
que se dice que sí.
Que mi abuela tiene un gato…. (Cantinela que acababa enfadando a los niños por ser tan repetitiva).

La tiraron al barranco, la tiraron al barranco, la tiraron al barranco toda vestida de blanco,
toda vestida de blanco, toda vestida de blanco, toda vestida de blanco la tiraron al barranco.
Fin de la primera parte, fin de la primera parte, fin de la primera parte
y ahora viene la segunda que es la más interesante…
La tiraron al barranco… (Sucesivamente hasta que el interlocutor acaba por hartarse)

Este es el cuento de María Sarmiento que fue a cagar tres peloticas,
una para Juan, otra para Pedro y otra para quien hable primero… (todos callaban porque el premio no lo quería ninguno)
Que no quiero que te calles, lo que quiero es que si te cuento el cuento de María Sarmiento…

Pizco limizco, gorgorito,    (pellizcando las manos de los participantes)
vende las cabras a veinticinco.
¿En qué corral? ¿En qué calleja?
hay un perrillo que sabe hablar
da la vuelta a la redonda,
esta mano que se esconda.

Don Melitón tenía tres gatos
y les hacía bailar en un plato,
y por la noche les daba turrón.
Que vivan los gatos de don Melitón.

Debajo de un botón
Debajo de un botón, ton, ton,
que encontró Martín, tin, tin,
había un ratón, ton, ton,
muy re-chiquitín, tin, tin.
Ay qué chiquitín, tin, tin,
era aquel ratón, ton, ton,
que encontró Martín, tin, tin,
bajo de un botón, ton, ton.

Tengo, oooo, una hormiguita en la panchita, aaaa
que me está haciendo cosquillitas y me pica y me pica…     (se repite cada vez con una vocal).

Dichos usados  para burlarse de alguien quejica:

Mamá, papá, Pepito me quiere pegar
por un pepino, por un tomate,
por una onza de chocolate.

Que pasa, el gato por tu casa,
qué pasa, la gallina por tu corral.

Me ajuntas, sacapuntas,
me quieres, sacapieles.

Mariquita, quita, quita         (Se recita al encontrar una mariquita o tona)
coge el manto y vete a misa.
Coge el manto y vete a Roma.

Aquí te espero, comiendo un huevo   (Para hacer rabiar a alguien y provocarlo)
cómetelo tú,
que yo no lo quiero.

A quién quieres más:    (Se le dice a otro mientras le coje de la muñeca y aprieta hasta que el otro se queja).
a tu padre, a tu madre
o a la yayayayay.

Juan y Pinchamé se fueron a bañar
Juan se ahogó. ¿Quién quedó?  Pinchamé.

Los disparates: Los participantes se sientan en círculo, el juego consiste en hacer una pregunta al de al lado y memorizar la respuesta, así sucesivamente. Una vez acabadas las preguntas y respuestas, se vuelven a recordar alternando jugadores, de manera que a cada pregunta se contesta con la respuesta de la siguiente, de esta forma las contestaciones dan lugar a sorpresas divertidas.

Dar la corriente: Se hace cadena con los jugadores menos el que la paga, empieza el de la orilla apretando fuerte al compañero y así sucesivamente, el jugador ha de adivinar por dónde pasa la corriente para ocupar su lugar.

Columpios: Aprovechando una viga en la cuadra, en un almacén, granero o en un árbol, cualquier lugar era apropiado para improvisar un columpio con una cuerda y disfrutar de un buen rato de ocio con los primos o los amigos.

La goma: Juego relativamente actual, hacía falta una goma de unos 5 metros para jugar con comodidad. Se hacen dos equipos, se trata de realizar varios ejercicios, cada vez más complicados, sin equivocarse y comenzando con la goma en los tobillos, en la rodilla, en la cintura y debajo de los brazos. A veces, la falta de alguna jugadora se suplía poniendo una silla para sujetar la goma.

Juguetes artesanos:

El tirador (tirachinas)  Se fabricaba  con un palo  en forma de Y y una goma atada a los extremos, esta goma tenía en su parte central un trozo de cuero o badana algo más ancho que la goma, donde se colocaba la piedra que sería lanzada. Con este juguete típico se podían hacer ejercicios de puntería o incluso cazar pájaros o palomas.

Caña con cuerda que girando hacía ruido, (verdugo)

Cáscara de nuez con un palito (grillo o carrascleta),

carrascleta                               Escalambrujos

escalambru

Turuta: Instrumento musical sencillo que se elaboraba con una caña de unos 15 centímetros. Se le practica un agujero en medio y uno de los extremos se tapaba con papel de fumar o un celofán rodeado con hilo. Al soplar por el lado abierto emite un sonido con vibración.

Collares y pulseras de escalambrujos, de sopa tostada, de macarrones coloreados.

Ante la escasez de juguetes, la imaginación supla con creces los objetos deseados y un palo largo se convertía en un caballo, una servilleta doblada podía ser una muñeca, dos latas  atadas con cuerdas hacían de zancos, se confeccionaban pelotas con cualquier resto de cámara de bicicleta, bien rodeadas de lanas de colores, restos de algún jersey muy usado ya. En la orilla del río nos surtíamos de juncos con los que confeccionar pequeños barcos o balsas para jugar en las acequias o faldas o algún utensilio para pescar. Encontrar arcilla y darle formas de muñecos, animales y utensilios.mantel

De la misma manera que podíamos confeccionar elaborados “manteles” con una hoja de papel y unas tijeras.

El pueblo y sus alrededores era un campo de juego inmenso para los chavales que siempre tenían hambre de diversión. Se establecían los límites del juego en el escondite o similares: las dos plazas, el chorrillo hasta el cruce, el camino de La Fuente hasta la casa de los madrileños, las replacetas… Subiendo a las eras se encontraban lugares para esbarizarnos, rincones dentro de los cubiertos en donde alojar y alimentar temporalmente a pequeñas crías de gatos, rebuscar y encontrar objetos “valiosos” para utilizar de cacharritos de cocina o para lo que la imaginación sugiriera.

El río ofrecía mil y una posibilidades para meter los pies, bañarse, construir balsas o jugar a pescar. Juncos, aneas, pequeñas ramas, que las manos infantiles moldean para convertir en cañas de pescar, en caballos, recogíamos escalambrujos para hacer bonitos collares y pulseras, incluso las piedras de guijarro frotándolas en el suelo servían para arrancarles estrellas, la cuesta de la Juliana se convertía en un gran tobogán por obra y gracia del hielo en los días más fríos.

Conocíamos las estaciones por las posibilidades de ir al tejar en invierno a coger trozos de hielo y en la primavera regresábamos a pescar renacuajos con los mocos de rana, también era el tiempo de visitar las viñas para cortar las ramas más tiernas, pámpanos y deleitarnos con su sabor ácido; sabíamos qué cerezos maduraban los primeros y dónde se localizaban los melocotones más dulces, cuándo estaban a punto las moreras para subir a los árboles, moverlos y recoger sus frutos o buscar por los riales entre pinchazos las moras más negras, evitando las ortigas; en qué lugar había hormigueros para organizar peleas entre ellos y dónde ranas y culebras.

Al acabar las tormentas los chavales salían a detener el agua construyendo balsas y pisando los charcos. Cuántas risas y gritos se han escuchado en el pozo del Abraham mientras nos hacíamos ahogadillas o comíamos perillas calvas del tio Esteban.

Soñábamos con ser guerreros entre los carrizos de la balsa, fabricando espadas, tirachinas y arcos, para acabar cogiendo avellanas en la fuente de La Mora o higos en los huertos cercanos. La subida al castillo marcaba un punto de inflexión en nuestra edad, el ascenso al Picazo otro y la bravuconada de acercarse hasta el cementerio al atardecer, la mayor de todas.Y todavía sobraba tiempo para jugar a hacer casitas, a pistoleros, a la comba, a la pelota, a maestras o a la churra.

Con tástanas se construían cabañas, mientras algún bromista enredaba el pelo de sus compañeros con carruchos. En verano el tiempo permitía alargar el día en las calles, jugando al anochecer con el bocadillo en la mano y el deseo de encontrar en la puerta a los amigos esperando.

Aunque los juguetes escasearan nuestra imaginación no tenía límites definidos, no importaba el día, no importaban las horas, no importaba el frío y tampoco el calor que hiciera, la infancia en el pueblo era el juego más inmenso que conocimos y disfrutamos.

Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan.
Antoine de Saint Exúpery